Teñido desigual: leer el dibujo para hallar la causa y salvar la partida
El teñido desigual no es una avería, es un síntoma. El diagnóstico no empieza eligiendo igualante, sino leyendo cómo está repartida la diferencia sobre el tejido.
¿El teñido desigual es un defecto o un síntoma?
El teñido desigual por sí solo no es una avería. Dice que una zona del tejido se tiñó distinto de otra, pero no dice por qué. La misma imagen sale de un resto de goma de encolado, de un calentamiento rápido o de un filtro obstruido. Por eso el diagnóstico no empieza con la pregunta «qué igualante ponemos», sino con «cómo está repartida la diferencia».
La primera distinción que sirve en planta es la forma del dibujo. Hay cuatro tipos y cada uno mira a un sitio distinto:
- Manchado al azar, disperso. Zonas claras y oscuras sin orden sobre el tejido.
- Diferencia direccional. La diferencia corre en sentido de urdimbre o de trama, o avanza a lo largo de la pieza.
- Diferencia orillo-centro. Diferencia sistemática de matiz entre los orillos y el centro del tejido.
- Marca periódica, repetida. Bandas o rayas que vuelven a un intervalo regular.
La palabra con la que se describe el dibujo también importa. Si en el parte de turno se escribe «salió desigual», al día siguiente nadie sabe dónde mirar. Si se escribe «matiz que va de claro a oscuro a lo largo de la pieza», el sitio donde mirar ya está dicho.
Esto hay que anotarlo antes de que el tejido seque y antes de que salga de la máquina. Sobre una partida seca y cortada la información del dibujo se pierde: queda solo «salió desigual», y con ese dato no se encuentra la causa raíz.
¿Cómo se reconoce el desigual que viene del pretratamiento?
El desigual de origen de pretratamiento tiene una firma común: haga lo que haga la máquina, el dibujo se queda en el mismo sitio. El colorante entró parejo, el sustrato no lo era.
Hay cuatro fuentes principales.
Hidrofilidad irregular. Una zona del tejido toma el baño rápido y otra despacio. El colorante va donde va el agua. La prueba de la gota es el control de salida del pretratamiento, y es el único número que hay que mirar antes de entrar al teñido.
Resto de encolante. La goma que no se eliminó queda como una película sobre la fibra y retrasa la llegada del colorante a ella. Normalmente da raya en sentido de urdimbre, porque la goma se aplica a la urdimbre.
Resto de álcali. La sosa cáustica que no se aclaró del todo después del descrude o del blanqueo desplaza localmente el pH del baño de teñido. En el teñido con colorantes reactivos eso significa, directamente, diferencia de fijación.
Peróxido residual. Oxida el colorante en reactivos y en colorantes a la tina. La imagen suele ser clara, lavada y dispersa. Con tira reactiva se comprueba en treinta segundos.
La quinta fuente es la fibra misma. El algodón inmaduro y los neps toman el colorante de otra forma, y donde el mercerizado no asentó parejo el resultado es el mismo. Este grupo no se tapa con química. Lo que la tintorería puede hacer es verlo sobre el tejido en crudo antes de abrir la partida.
¿En qué variable del teñido se esconde la causa?
En el teñido, el desigual es casi siempre un problema de velocidad: el colorante llegó a la fibra más rápido de lo que el baño podía llegar a todo el tejido.
Rampa de calentamiento. Cada grado de una rampa empinada produce un tramo en el que el colorante se fija con fuerza pero todavía no se ha repartido. Frenar la rampa en la zona crítica hace más que añadir igualante, y no cuesta nada.
En teñido con colorante disperso, la temperatura de trabajo HT típica que da la literatura es la banda de 125-135 °C. Es un rango de clase, no una especificación de producto. La zona crítica donde hay que frenar la rampa queda por debajo de esa banda, en el tramo en el que el colorante pasa más rápido a la fibra.
Dosificación de sal y álcali. En reactivos, dar la sal de una sola vez aplica como choque el efecto de electrolito que empuja el colorante hacia la fibra. Con el álcali pasa lo mismo: en el momento en que arranca la fijación se detiene la migración, y hasta ese punto la igualación tiene que estar conseguida. La dosificación se escalona o se da en continuo con bomba dosificadora.
Relación de baño. En baño corto la concentración de colorante es alta y el margen de reparto de la máquina baja. Si la máquina no es apta para baño corto, el riesgo sube directamente.
Circulación. Filtro obstruido, tobera desgastada, bajas revoluciones de bomba, tejido atascado dentro de la máquina. Todo eso da el mismo resultado y nada de eso se lee en la receta. Revisar el filtro después de una partida desigual debería ser rutina.
Disolución del colorante. El colorante que no se disolvió del todo entra al baño como un cúmulo de partículas y se asienta sobre el tejido en forma de punto. En colorantes dispersos, la elección del dispersante es exactamente este trabajo.
Lo que tienen en común estos cinco puntos es que ninguno tiene que ver con la elección del colorante. En partidas desiguales, cambiar de colorante es la intervención más cara y la que más tarda en dar respuesta; entra última en la cola.
¿Qué imagen dan las causas mecánicas?
Cuando se carga demasiado tejido en la máquina, la cuerda monta sobre sí misma y al tramo que queda dentro el baño llega tarde. La imagen es de zonas oscuras y claras de borde difuso.
Si el tejido que gira en forma de cuerda sigue plegándose por el mismo punto, ahí salen a la vez un quiebre y una diferencia de matiz. Cuando se ve una raya oscura fina en el borde de la marca de quiebre, el diagnóstico es mecánico y no químico. En ese caso subir el igualante no cambia el resultado: se mira la relación de baño, la carga y el lado del antiquiebre.
La tercera fuente mecánica es la composición de la partida. Cuando en la misma máquina se mete tejido de otro lote de hilo, de otra longitud de pieza o de otro gramaje, la diferencia que sale es resultado de la planificación y no del teñido. La receta no tapa esa diferencia.
Y queda el problema de traslado entre partidas. Una receta validada en una máquina overflow no se comporta igual en un jet de alto régimen, y al revés también vale. La receta depende de la máquina.
¿Qué hace realmente un igualante?
El igualante tiene dos mecanismos de trabajo, y los productos se construyen normalmente con uno de los dos dominante.
El primero es el retardo. El igualante compite con el colorante por los sitios de teñido sobre la fibra, o forma un compuesto temporal con el colorante y baja la concentración de colorante libre. La velocidad de paso del colorante a la fibra se frena y al baño le queda tiempo para repartirse.
El segundo es la migración. Facilita que el colorante ya asentado en la fibra pase de la zona oscura a la zona clara. La posibilidad de corregir una partida desigual dentro de la máquina se apoya en este mecanismo, y en reactivos solo sirve antes de la fijación.
Más no es mejor. A medida que sube la dosis de igualante baja el teñido por agotamiento: el rendimiento de color cae, para el mismo matiz hace falta más colorante, la reproducibilidad se estropea y la carga de lavado aumenta. El reflejo de «ponemos un poco más para estar seguros» produce un color parejo que no se mantiene.
La expectativa tampoco es la misma en reactivos y en dispersos. En reactivos la ventana del igualante es estrecha: después de entrar el álcali el colorante se enlaza covalentemente a la fibra y la migración termina. En teñido con colorante disperso la migración sigue durante todo el mantenimiento a alta temperatura, y la opción de corregir queda abierta más tiempo. Abordar los dos procesos con la misma lógica de producto significa llegar siempre tarde en el lado reactivo.
La elección de producto depende de la fibra y de la clase de colorante. Entre los auxiliares textiles que Derin Kimya fabrica en Turquía, en algodón trabajan del lado de los Igualantes DK EGP 100, DK EGP 200 y DK EGP NEW, mientras que DK EG 111 A lleva juntas la función dispersante y la igualante. En el teñido de poliéster el trabajo real está en los Dispersantes: ahí entran DK EG 111 y DK EG 111 PLUS. En poliéster teñible con colorantes catiónicos la penetración es un problema aparte, y para eso se usa DK SYNTHEDIF, de los Químicos especiales. El lado de la dosificación es por producto y por proceso: dato pendiente.
Tabla de diagnóstico: ¿a dónde apunta la imagen?
La tabla es un atajo, no una prueba. Después de encontrar la fila que coincide hay que ir a comprobar de verdad el sitio al que esa fila apunta, porque dos causas distintas pueden dar la misma imagen.
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Imagen |
Origen probable |
Primer sitio a revisar |
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Manchas claras y oscuras al azar, de límites difusos |
Hidrofilidad irregular o sobrecarga |
Prueba de la gota, llenado de la máquina |
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Rayas en sentido de urdimbre |
Resto de encolante o diferencia de lote de hilo |
Control del desencolado, registro del lote de hilo |
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Matiz que avanza a lo largo de la pieza |
Rampa de calentamiento rápida, dosificación de choque |
Pendiente de la rampa, tiempo de adición de sal y álcali |
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Diferencia orillo-centro |
Desequilibrio de circulación, tobera o bomba |
Filtro, desgaste de tobera, revoluciones de bomba |
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Banda que se repite a intervalo regular |
Efecto periódico de origen mecánico |
Cilindro, número de toberas, longitud de cuerda |
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Raya oscura en el borde de la marca de quiebre |
Quiebre mecánico |
Relación de baño, carga, antiquiebre |
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Zonas claras lavadas y dispersas |
Peróxido o álcali residual |
Tira reactiva, número de aclarados |
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Motas oscuras puntuales |
Colorante sin disolver, dispersión insuficiente |
Método de disolución del colorante, dispersante |
¿Qué se hace cuando sale una partida desigual?
- Decida con el tejido dentro de la máquina. Una vez descargada la partida, las opciones de corrección se estrechan.
- Registre el dibujo. Haga fotografía, marque el sentido sobre el tejido y escriba el número de pieza y la posición en la máquina.
- Mida la diferencia. Tome medición de color con espectrofotómetro en varios puntos de la partida; el límite de aceptación cambia según el estándar del cliente, así que construya su propio límite con registro propio.
- Sitúe el origen en una de las tres categorías: pretratamiento, teñido, mecánica. La coincidencia de imagen en la tabla lo acota en unos minutos.
- Pruebe primero la migración. En reactivos, si el álcali no se ha dado todavía, pasear a temperatura con igualante suele bastar. En teñido con colorante disperso, alargar el mantenimiento a alta temperatura hace el mismo trabajo.
- Si la migración no agarra, quedan dos caminos: teñir por encima para oscurecer el color, o desmontar. Desmontar es una operación con coste de pérdida de resistencia y de tacto, y en colores oscuros pocas veces da un resultado limpio.
- No abra una segunda partida con la misma receta antes de cerrar la causa raíz. Partida corregida no significa proceso corregido. Cuando el mismo fallo sale una segunda vez, el coste no queda solo en la tintorería: se refleja también en la fecha de entrega.
Preguntas frecuentes
¿Una partida desigual hay que desmontarla o teñirla por encima?
Si la diferencia es pequeña y el sentido del matiz lo permite, teñir por encima para oscurecer es más barato y menos arriesgado. Desmontar trae coste de pérdida de resistencia y de tacto, y en colores oscuros pocas veces da un resultado limpio. Antes de decidir se prueba en laboratorio sobre una muestra pequeña.
¿Subir la dosis de igualante tapa el teñido desigual?
Lo tapa en parte si el problema es que el colorante va demasiado rápido. Si el origen es la hidrofilidad, un resto de encolante o la circulación, no influye en nada y solo baja el rendimiento de color.
¿Una relación de baño corta aumenta el riesgo de teñido desigual?
Lo aumenta si la máquina no está diseñada para baño corto. En baño corto la concentración de colorante es alta y el margen de reparto baja, así que el mismo fallo de circulación produce una diferencia mayor. Al pasar a baño corto se frena la rampa y se alargan los tiempos de dosificación.
¿Por qué la misma receta sale desigual en otra máquina?
La acción mecánica, la presión de tobera, la velocidad de la cuerda y el tiempo de cambio de baño varían de una máquina a otra. Aunque la temperatura y la dosificación de la receta se mantengan iguales, cambia la velocidad con la que el colorante llega a la fibra. En una máquina que trabaja con baño corto esa diferencia se agranda todavía más. Las recetas se validan por máquina y se registran así.
¿Qué control único antes del teñido evita más desigualdad?
La prueba de la gota. Si la hidrofilidad no es igual, ninguna receta de teñido tiñe igual. El control de peróxido residual y el de pH entran en la misma lista corta; los tres juntos llevan menos de un minuto.